Curvas de Bézier

En Inkscape (y en muchos otros programas de dibujo), todos los trazos se describen internamente como una serie de curvas de Bézier. Entender las propiedades básicas de las curvas de Bézier resulta muy útil a la hora de dibujar y manipular trazos. Las curvas de Bézier están definidas mediante cuatro puntos, dos de los cuales son los puntos o nodos finales de la curva. Los otros dos son los puntos de control o tiradores, cada uno emparejado con uno de los puntos finales. Los puntos de control tienen una propiedad muy útil: la línea recta que une cada uno de los puntos finales de la curva con su correspondiente punto de control es siempre tangente a la curva en el punto final. Esta propiedad permite que sucesivas curvas de Bézier se puedan unir de modo suave para formar un trazo.

Una curva de Bézier con sus puntos de control.
Una curva de Bézier con sus puntos finales (nodos) y sus puntos de control (tiradores).

Dos o más curvas de Bézier se pueden unir para formar un trazo más complejo. El nodo en el que se unen las curvas puede ser un nodo suave, que se representa mediante un cuadradito (nodo suave normal), o mediante un circulito (nodo suave automático, también llamado nodo auto-suave, ver el apartado Nodos Auto-suaves).

Dos curvas de Bézier unidas con un nodo suave.
Dos curvas de Bézier unidas con un nodo suave.

Dos curvas de Bézier también pueden estar unidas con un nodo vértice, también llamado nodo esquina, que se representa mediante un pequeńo rombo. En este caso, la dirección del trazo puede cambiar bruscamente en el punto de unión de las dos curvas.

Dos curvas de Bézier unidas con un nodo vértice.
Dos curvas de Bézier unidas con un nodo vértice.

La línea de unión entre dos nodos consecutivos puede ser una curva o una recta. Hay que tener en cuenta que una línea recta no tiene puntos de control.

Un trazo con un tramo curvo y un tramo recto.
Un trazo con dos tramos, uno curvo y el otro recto.